jueves, 22 de abril de 2010

SALVACIÓN (PROMESAS DE LA BIBLIA)

Jn.3:16
De tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a Su
Hijo unigénito, para que todo
aquel que en Él cree, no se
pierda, mas tenga vida eterna.


Jn.14:6
Jesús le dijo: Yo soy el camino,
y la verdad, y la vida;
nadie viene al Padre, sino
por Mí.


Jn.3:3b
El que no naciere de nuevo,
no puede ver el reino de
Dios.


Jn.1:12
A todos los que le recibieron,
a los que creen en Su
nombre, les dio potestad de
ser hechos hijos de Dios.


Ap.3:20
He aquí, Yo estoy a la puerta
y llamo; si alguno oye Mi
voz y abre la puerta, entraré
a él, y cenaré con él, y él conmigo.


Rom.3:23
Todos pecaron, y están
destituidos de la gloria de
Dios.


Efe.2:8,9
Por gracia sois salvos por
medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de
Dios;
no por obras, para que nadie
se gloríe.


Jn.3:36
El que cree en el Hijo tiene
vida eterna; pero el que rehúsa
creer en el Hijo no verá
la vida, sino que la ira de Dios
está sobre él.


Jn.10:27,28
Mis ovejas oyen Mi voz, y
Yo las conozco, y me siguen,
y Yo les doy vida eterna; y
no perecerán jamás, ni nadie
las arrebatará de Mi
mano.


Hch.4:12
En ningún otro hay salvación;
porque no hay otro
nombre bajo el Cielo, dado
a los hombres, en que podamos
ser salvos.


Mat.18:3
Si no os volvéis y os hacéis
como niños, no entraréis
en el reino de los Cielos.


Rom.6:23
La paga del pecado es
muerte, mas la dádiva de
Dios es vida eterna en Cristo
Jesús Señor nuestro.


1Jn.1:9
Si confesamos nuestros
pecados, Él es fiel y justo
para perdonar nuestros pecados,
y limpiarnos de toda
maldad.


Hch.16:31
Cree en el Señor Jesucristo,
y serás salvo, tú y tu casa.


2Cor.5:17
Si alguno está en Cristo,
nueva criatura es; las cosas
viejas pasaron; he aquí todas
son hechas nuevas.


*Jn.6:37
Todo lo que el Padre me
da, vendrá a Mí; y al que a Mí
viene, no le echo fuera.


Tito 3:5
Nos salvó, no por obras de
justicia que nosotros hubiéramos
hecho, sino por Su
misericordia, por el lavamiento
de la regeneración y
por la renovación en el Espíritu
Santo.


Rom.10:9–10, 13
Si confesares con tu boca
que Jesús es el Señor, y creyeres
en tu corazón que Dios
le levantó de los muertos,
serás salvo.
Porque con el corazón se
cree para justicia, pero con
la boca se confiesa para salvación.
Todo aquel que invocare
el nombre del Señor, será
salvo.


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